¿Cómo beneficiarse de la subida del oro?
Por encima de los 1.000 dólares
En España se comercializan casi una decena de fondos de «oro» suben un 43% este año
Los inversores también quieren hacerse con el «oro»… Lo bueno es que para ello no van a tener que enfrentarse a ningún rival. Simplemente, deberán comprar unas participaciones de un fondo que invierta en compañÃas que exploten yacimientos de oro o que realicen actividades relacionadas con el negocio del metal amarillo: distribución, servicios, etc. Después de superar, de nuevo, el nivel de los 1.000 dólares por onza (su máximo desde marzo de 2008), el oro ha vuelto a demostrar que puede hacer brillar las carteras de los inversores. Pero, cuidado: aunque la tendencia a medio y largo plazo sigue siendo alcista, a corto no serÃa descartable una cierta consolidación. De hecho, en estos últimos dÃas ya hemos asistido a algunos recortes.
Para aprovechar la tendencia a largo plazo del oro, en el mercado español se comercializan casi una decena de fondos de «oro» que, de media, suben un 43 por ciento este año. Estos fondos no suelen invertir en la «commodity» (materia prima), sino en compañÃas que la explotan. Otra alternativa es invertir en fondos más globales que incluyen, además, otros valores de «commodities», como el cobre, uno de los favoritos de los gestores para los próximos meses. Los fondos de materias primas suben este año, de media, un 51,5%.Â
¿Pero qué significa superar los 1.000 dólares por onza? Dicen los expertos que es, sobre todo, una cuestión psicológica. Lo ha sido en varias periodos de tiempo, respondiendo a factores distintos: unas bolsas bajistas, un contexto de debilidad económica, un dólar retraÃdo, una inflación al alza, una fuerte demanda de la joyerÃa o de inversión o, simplemente, la apuesta especulativa de los grandes inversores. En cualquier caso, en esta ocasión, en lo que muchos expertos coinciden es en que el oro se mantendrá por encima de los 950 dólares por onza durante el resto del año y, posiblemente, durante mucho tiempo más. Evy Hambro, gestor del BlackRock Global Funds World Gold, uno de los fondos «emblemáticos» del sector, tiene claro que la «tendencia sigue siendo alcista en el medio plazo». Y no es el único que piensa asÃ.
Factores alcistas
Lo cierto es que después de volver a romper la barerra psicológica de los 1.000 dólares por onza y acumular un 14% de rentabilidad en el año, se ha suscitado cierta inquietud entre los inversores sobre si el oro sigue siendo o no una opción interesante. Desde este punto de vista, Jean Bonet, gestor de fondos de renta variable de DWS Invesments, nos recuerda que el oro es el metal precioso que menor rentabilidad ha tenido. «Desde comienzos de año, la plata ha subido un 42%, el platino un 59 y el paladio un 58», asegura Bonet.
En esta ocasión, el oro se ha visto beneficiado, sobre todo, por la debilidad del dólar, lo cual a su vez ha sido fruto del enorme déficit público de Estados Unidos y de una polÃtica monetaria expansiva. También han influido temas más coyunturales, como el anuncio de uno de los mayores productores de oro del mundo, Barrick Gold, que en los últimos dÃas ha cerrado sus posiciones estratégicas de cobertura por valor de 5.600 millones de dólares. «Pensamos que la tendencia positiva del oro deberÃa continuar hasta que la Reserva Federal comience a tensar los tipos de interés a mediados de 2010», añade Jean Bonet.
Pero, ¿cómo debemos ver el oro a la hora de invertir? ¿Simplemente como un activo refugio? ¿Y frente a qué? Dicen los expertos que, cada vez más, los inversores lo están utilizando como una cobertura potencial contra la inflación; también contra cualquier debilidad del dólar. No existen demasiados indicios de que vaya a producirse un aumento material de la producción. Además, según los gestores, los balances de las compañÃas del sector siguen bastante saneados y aún no reflejan todos los beneficios del descenso en los costes, especialmente los precios del petróleo y del acero.
«Además de un valor seguro en el que refugiarse en tiempos de crisis, el oro ha demostrado ser una inversión con altÃsima rentabilidad y, por ello, la demanda de este metal preciosos a modo de inversión no deja de crecer», comentan desde la empresa Oro Direct. El precio medio de la onza de oro en el año 2000 era de 279 dólares. En lo que llevamos de 2009, el precio medio ronda los 924 dólares.
Pero no todo es oro
En todo caso, dentro del mundo de los metales y de las materias primas, no todo es oro. Existen también otras alternativas que los gestores apuntan como candidatos a futuras revalorizaciones. Es el caso, por ejemplo, del cobre,
Jean Bonet asegura que, dentro de un entorno generalizado de recuperación económica, metales preciosos como el platino se podrÃan comportarán mejor que el oro. Esto es asà porque el 55 por ciento de la demanda de platino se emplea en la industria del automóvil y, por lo tanto, su demanda es más cÃclica. «Pero, sin duda alguna, en esta fase del ciclo, los metales que se verán más favorecidos de la recuperación industrial serán los metales base. Sobre todo nos gusta el cobre, porque China, que es el motor de la economÃa mundial, carece de esta materia prima y representa el 28 por ciento de la demanda», comenta. China es el mayor importador a nivel global de este metal: el año pasado compró 1,2 millones de toneladas. «Sin duda alguna, es uno de los minerales indispensables para continuar desarrollando sus infraestructuras», añade Bonet. El cobre es también la apuesta del equipo de recursos naturales de BlackRock.
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