Solo hay una verdad, un atroz, brutal y salvaje acto.
Desde la antigüedad a la aleta de tiburón se le atribuyen propiedad asombrosas, capaz de curar todo tipo de males y malestares.
Actualmente se ha convertido en una moda más llegada de oriente que sigue captando numerosos adeptos.
La gente engulle aleta de tiburón para sentirse más humanos en esta sociedad cambiante… Cambiante a peor por supuesto.
Y yo me pregunto estas personas capaces de pagar 100 euros por una sopa de tiburón, no se dan cuenta que lo único que están comiendo con tanta ansia es cartílago? , el mismo cartílago del que esta hecho el pelo y las uñas de los humanos.
Os imagináis ir a un restaurante y pedir “una sopa de uñas por favor” y después ” Una ensalada de vello púbico, gracias”
Recientes estudios han demostrado que las aletas de tiburón tienen un alto contenido en plomo, debido a la contaminación de nuestros océanos.
El tiburón esta en la cima de la cadena alimenticia comiéndose otros peces mas pequeños que habitan cerca de nuestras costas donde la contaminación por plomo es muy elevada.
Y no es de extrañar… Todas las toxinas son excretadas por los organismos, pero el el pelo, las uñas y la piel, se quedan retenidas (Acordaros de los controles anti doping… los cuales siempre usan el pelo como instrumento para ver las posibles sustancias que ha tomado el atleta en los últimos meses)
En la mesa de algun restaurante hará un ultimo acto … Su venganza silenciosa .



