Todo el mundo tiene un teléfono móvil, y además una gran mayoría tiene pensado cambiarselo en un periodo de tiempo no demasiado largo. Pero ¿sabemos qué buscar? Te explicamos las claves.

Tamaño, forma, color, y precio… estas cuatro palabras definen los puntos principales en los que el neófito se fija a la hora de cambiarse el móvil. Sin embargo, la telefonía móvil ofrece mucho más que simplemente hablar desde cualquier lugar, y es posiblemente el mejor ejemplo de integración de tecnologías que podemos encontrar.
Vamos a resumir de forma sencilla qué es lo que hay que tener en cuenta a la hora de escoger un terminal. Al final, puede que nos compremos el que nos atraiga más a la vista, pero como mínimo será una compra informada.
1. Factor forma

Además del tamaño y las formas más o menos redondeadas, es importante saber diferenciar entre los diferentes tipos de teléfono móvil. Además de variaciones más o menos útiles, los principales tipos son: Abiertos o “barra de caramelo” (candybar), en forma de concha o con tapa (clamshell), y de tapa deslizante (sliders).
Los abiertos tienen la ventaja de poder minimizar el volumen del terminal, pero dejan el teclado desprotegido, por lo que es conveniente bloquearlo manualmente cuando no lo utilicemos. Además, sólo disponen de una pantalla.
Los de concha pueden tener dos pantallas, tienen el teclado protegido, pero suelen requerir dos manos para recibir una llamada (levantar la tapa). El punto intermedio viene por parte de los deslizantes, que ocultan el teclado bajo la pantalla y pueden ser operados con una sola mano.
Una vez escogido el tipo de móvil, tendremos que ver si nos interesa minimizar una de las dimensiones (más fino aunque sea algo más alto) o tener un terminal más compacto aunque sea algo más abultado.
2. Conectividad

Dentro de este apartado se mezclan conceptos tan variados como el tipo de redes al cual se puede conectar el terminal o las tecnologías que utiliza el móvil para interactuar con otros dispositivos.
Para comenzar, deberemos ver qué uso le vamos a dar a nuestro móvil. Si sólo es para hablar dentro de nuestro pais, con un bibanda tendremos de sobra, e incluso la conectividad de datos GPRS nos sobrará. Si vamos a ir al extranjero, nos interesará disponer de un móvil tribanda o cuatribanda, que ampliará nuestros horizontes a todo el mundo.
A continuación, tendremos que ver la conectividad de datos que necesitamos. Si no vamos a navegar, el GPRS nos bastará, pero si somos de los usuarios de Internet móvil acérrimos, necesitaremos el UMTS (3G) o HSDPA (3.5 G) para navegar a toda velocidad. No estará de más disponer de conectividad WiFi para hacer uso de los “Hotspots” desprotegidos o para navegar con el router inalámbrico que tenemos en casa.
Por último, tendremos que ver si queremos que nuestro móvil se comunique con otros dispositivos, como un PC, otros móviles, o unos auriculares inalámbricos. Es conveniente que disponga de puerto USB para comunicarse con un ordenador, así como Bluetooth para poder incorporarle auriculares inalámbricos, que pueden llegar a ser estéreo en las últimas versiones.
3. Autonomía

Una de las mayores limitaciones de la telefonía móvil actual no es el tamaño, ni la calidad de la pantalla, sino las baterías. Cuantas más funciones, cuanto mayor ancho de banda disponible para transmitir y recibir datos, mayor consumo.
Dado que el terminal ha de ser ligero y poco voluminoso, la batería está tremendamente limitada en capacidad, así que si queremos un teléfono que nos aguante varios días de uso continuado, tendremos que sacrificar algunas funciones… o no utilizar las características avanzadas de nuestro terminal desconectándolas.
Recordemos que los mayores tragones en lo que respecta a energía son las funciones que utilizan gran ancho de banda (WiFi, UMTS), y el uso intensivo de la pantalla (vídeos, juegos).
4. Funciones multimedia

Las tecnologías que mejor se han integrado con la telefonía móvil son las referentes a la reproducción de audio y vídeo. La disponibilidad de pantallas de cada vez mayor calidad y tamaño, los procesadores integrados de codificación de audio y vídeo, y la popularización de las tarjetas de memoria de tamaño minúsculo, han convertido a los terminales móviles en verdaderos reproductores multimedia.
Ya es difícil encontrar terminales que no dispongan de un reproductor de archivos mp3, y ya es casi exigible que dispongan de un reproductor de archivos de video para poder ver archivos descargados a traves de la red móvil, o un receptor de radio FM.
En los modelos más avanzados, podemos encontrar grabadores y reproductores de vídeo realmente completos, con una salida de vídeo integrada para poder ver los archivos grabados en un televisor.
5. Otras funciones

El listado de funciones adicionales que le podemos pedir a un teléfono móvil es tremendamente larga: desde receptores GPS, cámaras de fotos de alta resolución, o llamadas a través de Internet (VoIP), hasta verdaderos ordenadores portátiles integrados en un terminal como en los Smartphones.
Hoy en día, los teléfonos son catalogados por el tipo de funciones que podemos encontrar en ellos. Tenemos los móviles musicales, móviles multimedia, móviles cámara de fotos, móviles cámara de vídeo, o los que lo llevan absolutamente todo.
Cuando escogemos un móvil, estamos optando por un conjunto de funciones determinado.