Una hora de celebración por cada año de vida, fue lo que la modelo Kate moss había prometido, y lo cumplió con varias fiestas a las que asistió o realizó en estas últimas horas.
Kate Moss decidió celebrar sus 34 años a lo grande, y pasó nada más ni nada menos que 34 horas despierta y enfiestada en un tour de diversos festejos.
Todo partió con el acoso de la prensa en el Dorchester Hotel de Londres, donde arrendó dos pisos para su primera parada, y citó a una veintena de amigas a beber champaña.
Luego fue a cenar con su familia y amigos cercanos a un restaurante, y no contenta con eso partió a una fiesta privada en un club, a la que llegaron celebridades del peso del Rolling Stone, Ron Wood.
Pero eso no fue todo, la modelo regresó a su hotel con algunas amigas a tomar algunos cócteles, y a la mañana siguiente partió a visitar a una amiga al norte de Londres.
Después se fue a su propia casa, para variar acompañada de otras mujeres que la ayudarían con los vodka que había comprado.
Un cumpleaños como para acumular una montaña de regalos.



