Más de uno de cada 20 pacientes que se someten a la cirugía de pecho desarrollan infecciones en el siguiente año a la realización de la misma, según reveló un estudio publicado hoy por la revista Archives of Surgery.
El análisis llevado a cabo durante dos años por la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en Saint Louis, señaló que 50, un 5,3 por ciento, de 950 pacientes desarrollaron infecciones dentro del año siguiente a la fecha de la operación.
Los pacientes sufrieron las infecciones tanto dentro como fuera del centro hospitalario donde fueron intervenidos.
“El índice de infecciones después de las operaciones de pecho parece ser mucho mayor que los datos oficiales sobre incidencia nacional que lo situaban en el dos por ciento, y es mayor que lo que se esperaba para este tipo de operaciones con incisiones limpias”, indicó Margaret Olsen, autora del estudio.
Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) sitúa el índice de infecciones en un 2 por ciento.
El estudio reveló que un 7 por ciento de las mujeres que se sometió a una reconstrucción mamaria a base de tejido del abdomen desarrolló posteriormente una infección.
A su vez, el índice fue de un 4 por ciento entre las mujeres que se sometieron a una masectomía y de un uno por ciento que fueron operadas para una reducción de pecho.
En este sentido, en declaraciones a la publicación, Olsen instó a los centros hospitalarios a que tengan mayor cuidado mediante la proporción correcta de antibióticos previos a la operación, el mantenimiento de unas manos meticulosamente limpias y la retirada de los drenajes de las heridas en el momento adecuado.
El estudio estimó que el costo del seguimiento médico de los pacientes era de 4.000 dólares por enfermo.



