El oro bate otra marca camino de los 1.200 dólares la onza
Los bancos centrales han incrementado la compra de oro como reserva
Los inversores se fijan en este metal para protegerse de la inflación
Los tipos mínimos de la Fed, que seguirán así más meses, debilitan el dólar
El euro supera los 1,50 dólares de nuevo
El precio del oro ha batido otro récord. Por encima de los 1.180 dólares la onza, esta es la segunda ocasión en la semana en que registra un nuevo máximo apuntalado por su atractivo entre los inversores ante la debilidad del dólar y por las expectativas de más compras por parte del sector público.
Una reciente compra de 200 toneladas de oro por parte del banco central de la India disparó la escalada del precio del oro, metal precioso que acumula una revalorización del 12% sólo en noviembre y más del 35% en lo que va de año.
La compra fue parte de una venta planeada de 403 toneladas de las reservas del Fondo Monetario Internacional. Rusia, Sri Lanka y Mauricio también han anunciado adquisiciones de oro desde ese entonces.
Además, el Consejo Mundial del Oro, en el que participan los principales organismos vinculados a este metal, aseguran que la producción aumentará un 3,7% en 2009 pero no podrá satisfacer su demanda.
Kazuhiko Saito, analista jefe de la firma japonesa Fujitomi, afirma que los inversores continuan creyendo que otros bancos centrales podrían comprar oro, aunque las esperanzas no son quizás tan altas como lo fueron antes.
“El oro está siendo comprado incluso cuando el euro cae contra el dólar, y lo que estamos viendo es un activo flujo de fondos”, explica Saito, quien advierte de que este metal precioso podría sufrir una corrección dada la velocidad con la que se ha revalorizado.
Además, los operadores dicen que los inversores también se sienten atraidos por el oro porque es visto como una cobertura contra la inflación, que erosiona el valor de los activos en papel.
“Si los bancos centrales están comprando oro para diversificar sus reservas, es una señal de que (los inversores) deben mantener posiciones largas de oro y cortas del dólar”, dice Michael Blumenroth, operador de Deutsche Bank.
“Mientras que el mercado está pensando en la inflación que se espera el año que viene (…) los bancos centrales están más compradores que vendedores, y hay nuevas inversiones fluyendo hacia el mercado, no hay manera de que desees vender oro”, agrega.
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