GERIÁTRICOS ILEGALES: LA PESADILLA DE MUCHOS ADULTOS MAYORES

lunes 28 septiembre 41843 Compartes

GERIÁTRICOS ILEGALES: LA PESADILLA DE MUCHOS ADULTOS MAYORES

El día de ayer se produjo un hecho confuso que involucro la muerte de Hermelinda Vicente, una señora de 78 años que vivía en una residencia para ancianos hace 6 meses. Se intenta esclarecer las circunstancias del deceso.
Analía (50) y Damián Lucero son hijos de Hermelinda, ambos trabajan muchas horas días en el Hospital Las Heras de Tupungato. Él se desempeña como personal de ambulancia con guardias de 24 horas y ella trabaja en el sector de limpieza. La gran demanda de horas de su trabajo les imposibilitaba cuidar del todo a su mamá, quien padecía diabetes mellitus tipo II y era insulinorrequirente. “Mi mamá padecía diabetes hace más de 15 años, luego de que muriera mi papá ella no quiso saber nada con nadie, no quería ir al médico ni colocarse la medicación. Hace dos años perdió la vista completamente y no puede mover ambas piernas debido a que su enfermedad atrofio sus músculos” detalló Analía.
“Así es, ambos tenemos hijos y nuestro trabajo, solo somos nosotros dos, con mucho dolor decidimos internar a mi madre en un geriátrico. Antes hablamos con una encargada, que se presentó como la enfermera María Aguilera, nada nos parecía raro y decidimos confiar” cuenta Damián.
Hoy por la mañana, ambos hermanos se presentaron en la Fiscalía de Tunuyán para denunciar el acontecimiento, el reclamo se basa en esclarecer los hechos que llevaron a la muerte a Hermelinda.
Roberto informa que el día martes al medio día lo llamaron del geriátrico diciendo que su mamá estaba muy descompuesta y solicitaba que se presentara urgente en el lugar para poder trasladarla al hospital de la localidad. “Cuando llegue, vi a mi mamá tirada en un colchón en el piso, estaba muy pálida y casi no reaccionaba. Estaba con la ropa muy sucia y en malas condiciones de higiene. Me asusté mucho y trate de sentarla, ahí me di cuenta que tenía un hematoma del lado izquierdo de la cabeza y en varias parte del cuerpo. Le hablaba pero no habría los ojos, respiraba muy lento y luego de un rato dejo de hacerlo, me di cuenta que mi mamá había muerto”.
Analía también fue notificada para presentarse en el geriátrico, cuando solicito explicaciones a la encarga de la institución, esta refirió que hubo una equivocación con la dosis de insulina. Al parecer colocaron medicación de más y en un intento por moverla se les habría caído de la cama. “Exigimos las habilitaciones municipales correspondientes pero no las tenían, el geriátrico no está registrado en ningún lado. No sabemos bien que fue lo que paso con mi mamá. Por lo pronto exigimos que esto se aclare y justicia para que no le pase a ninguna otra familia” declaro la hija de la fallecida.
El diario realizó investigaciones correspondientes y pudo averiguar que el geriátrico no se encuentra apto para funcionar como tal. No hay registros de contratos para personal de Enfermería y la enfermera encargada se encuentra prófuga.
La denuncia fue radicada en la Comisaria de Tunuyán y se espera el inicio del juicio para conocer con claridad los hechos relacionados con la muerte de Hermelinda Vicente.


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