La fama que tiene el productor Jerry Bruckheimer de convertir en oro todos los proyectos que toca no es en vano. Con contadas excepciones los filmes en los que participa son exitosos en taquilla y la segunda parte de La leyenda del tesoro perdido es otro del grupo. En tres semanas en cartelera en los Estados Unidos ya ha recaudado más de 170 millones de dólares.
Sobre el éxito de ‘National Treasure’ (el nombre en inglés de la saga), Bruckheimer aseguró que en la primera parte “tuvo un gran reparto con muy buenos personajes. Pensé en Cage para interpretar a un cazador de tesoros en una historia que se acomodaría perfectamente. Y en otros actores maravillosos como Diane Kruger, Justin Bartha y Jon Voight para completar el elenco. Fuimos realmente afortunados de poder reunir los mismos elementos en una segunda parte”.
‘La leyenda del tesoro perdido II: el libro de los secretos’ trae de nuevo al arqueólogo Benjamín Franklin Gates (Nicholas Cage) en un viaje que lo llevará por París, Londres y varios lugares de Estados Unidos con el objeto de demostrar la inocencia de su tatarabuelo, John Wilkes Booth, en la conspiración sobre la muerte de Abraham Lincoln. Las pistas que descubre con su equipo, en una página perdida del diario de su antepasado, son sorprendentes revelaciones y lo llevarán hasta el rastro de uno de los secretos más atesorados del planeta.
Acerca de lo difícil que fue encontrar la continuidad de la saga, Bruckheimer dice que “tuvo muchas ideas, pero una sola queda resonando en la mente. El asunto era algo personal porque si Ben no hacía algo más por resolver el misterio, su familia quedaría como cómplice de un hecho atroz”.
Y es que las historias del productor más importante de Hollywood -se calcula que sus trabajos le producen ganancias a la industria cinematográfica por más de 12 billones de dólares- están llenas de escenarios fantásticos y efectos especiales. “Aunque El libro de los secretos se centra en los personajes y la historia, los efectos y las locaciones son como los ‘dulces de la película’. Claro que hay una cantidad enorme de sitios famosos que aparecen durante el filme: El Monte Rushmore, La Casa Blanca, el Palacio de Buckingham y las calles céntricas de París. El rodaje fue gigantesco”, comenta Bruckheimer.
Finalmente, el productor asegura que lo más importante es el público. “Creo que los espectadores quieren ver algo fresco siempre y eso fue lo que les dimos en las tres partes de Piratas del Caribe, algo nuevo y único. La leyenda del tesoro perdido será algo único también”, puntualiza.
El sello Bruckheimer