Sudáfrica sacrificará elefantes para acabar con la superpoblación de esta especie
Los ecosistemas están en riesgo debido a la voracidad de los paquidermos
Viven apelotonados en Parques Nacionales y esquilman la vegetación
Tras varios años de consultas, el Gobierno de Sudáfrica ha anunciado que a partir del 1 de mayo reanudará el sacrificio selectivo de elefantes para controlar el exceso de esos animales, que tan mala imagen tienen en este país.
El ministro de Medio Ambiente, Marthinus van Schalkwyk, anunció en esta capital que las autoridades habían decidido terminar con la moratoria que existía en el sacrificio de elefantes desde 1995, una decisión que estaba siendo debatida desde hace varios años.
“Vamos a permitir el sacrificio en algunas partes del país, pero no hay intención de que se convierta en un matanza a gran escala”, afirmó el alto funcionario. El sacrificio selectivo, añadió, será la última opción para controlar el número de elefantes en este país.
Los parques nacionales de Sudáfrica sufren de una superpoblación de elefantes que ha puesto en riesgo los ecosistemas por la voracidad de los mamíferos terrestres más pesados, que suelen tener pocos miramientos para elegir su bocado.
Aunque los elefantes figuran casi siempre en cualquier estampa del África subsahariana, en Sudáfrica no son bien vistos porque arrasan con la vegetación del área en la que viven y son capaces de derribar un árbol para conseguir una rama apetitos.
En Sudáfrica hay muchos más elefantes de los que su ecosistema puede permitir. Se calcula que hay cerca de 20.000, de los cuales 14.000 están en el Parque Nacional Kruger, en el noroeste del país y que hace frontera con Zimbabue y Mozambique.
Este parque tiene una extensión de 1,96 millones de hectáreas (una extensión parecida al territorio de El Salvador), pero, según los expertos, el área sólo tiene capacidad para 7.500 elefantes, la mitad de los que hay ahora.
Seis toneladas hambrientas
Las autoridades del parque habían proyectado que, si no se ponía remedio a la superpoblación de estos animales y se mantenía la actual tasa de crecimiento, en el 2020 habría 34.000 ejemplares sólo en el Kruger.
Como están apelotonados, los elefantes están terminando con las reservas de vegetación del parque Kruger y ponen en peligro a otras especies que comparten el territorio con el mamífero terrestre de mayor tamaño, con un peso promedio de seis toneladas.
Desde 1967 y hasta el último año de sacrificio selectivo de elefantes en Sudáfrica, en 1994, se mataron 14.562 ejemplares y 2.175 más fueron trasladados a otros lugares, según datos oficiales.
