La Audiencia de Barcelona condena a 17 años de prisión a los acusados del crimen del cajero
El juez dicta 16 años por asesinato con alevosÃa y uno más por los daños en el cajero
Deberán pagar 46.000 euros a la familia de la vÃctima y 26.719 a La Caixa
La FiscalÃa pedÃa 28 años, mientras la defensa admitió que aceptarÃa entre dos y tres
La sentencia da la razón al menor, que declaró que fue Ricard quien tiró la colilla
La Audiencia de Barcelona ha condenado a 17 años de prisión a los dos acusados del crimen del cajero, que en 2005 acabó con la muerte de Rosario Endrinal. Ambos han sido acusados de un delito de asesinato con alevosÃa, por el que deberán pasar 16 años en prisión, más otro año por los daños producidos en el cajero. Además, han sido condenados a indemnizar a La Caixa, propietaria del cajero, con 26.719 euros, y a la familia de Rosario Endrinal con 46.000 euros. A la condena se le restarán los casi tres años que ambos han permanecido en prisión provisional.
La sentencia afirma que los tres atacantes “tenÃan un plan a ejecutar” y que, en modo alguno, se trató de una acción improvisada. Para alcanzar esta conclusión alega que los tres sabÃan que el bidón que vertieron estaba lleno de disolvente, debido a su peso, su olor y las etiquetas identificativas.
La resolución judicial añade que, además de conocer el carácter inflamable del lÃquido, Ricard y Oriol se proveyeron de cigarrillos encendidos -tras pedir fuego a un transeúnte- con el objetivo de prender fuego a la vÃctima, lo que también confirma la alevosÃa.
“Actuaron conscientes de la altÃsima probabilidad de la muerte de la Señora Endrinal y no obstante actuaron en consecuencia”, afirma tajante la sentencia, que recuerda que el incendio mediante uso de acelerantes del fuego es un medio “esencialmente alevoso”.
Con esta sentencia se acaba un largo proceso judicial que se inició con la detención de los tres jóvenes y la causa contra Juan José M. R., que era menor en el momento de los hechos y que fue condenado a ocho años de internamiento en régimen cerrado -la pena máxima prevista por la Ley del Menor.
Según fue evolucionando el juicio, las peticiones de la defensa se rebajaron. Mientras en un primer momento pedÃan la absolución, en la última jornada del juicio aceptaron penas mÃnimas de entre dos y tres años de prisión al admitir que el crimen constituyó un homicidio imprudente.
La FiscalÃa, por su parte, mantuvo desde el primer momento su petición de 28 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosÃa y ensañamiento, y otro de daños. La sentencia rebaja la pena de la FiscalÃa al descartar el ensañamiento, ya que considera que los acusados no tenÃan el objetivo de que la muerte fuera dolorosa.
Acusaciones cruzadas
Durante el juicio, tanto la defensa como los dos acusados han defendido la tesis de que las acciones que acabaron con la vida de Rosario Endrinal no fueron más que una travesura que se les fue de las manos. Además, Ricard P. B. y Oriol P. S. coincidieron en acusar al menor ya condenado de verter el bidón con disolvente en el interior del cajero. Además, afirmaron no tener ni idea de dónde salió la colilla que prendió fuego al disolvente.
La declaración de Juan José M. R., que tenÃa 16 años en el momento de los hechos, se oponÃa de frente a las de los dos mayores de edad. Según el joven ya condenado, él llevaba el bidón pero se le cayó, y fue Ricard quien tiró la colilla que prendió fuego al cajero. Ambas afirmaciones han sido confirmadas por la sentencia, que le da la razón.
Ambos son coautores del asesinato
La Audiencia de Barcelona no distingue, además, entre los dos acusados, aunque fuera Ricard quien ayudó a Juan José a entrar el bidón y quien, además, tiró la colilla encendida. La sentencia considera que, dado que Oriol conocÃa la intención de los otros dos jóvenes, se mantuvo a la entrada del cajero para evitar que la mendiga escapara o cerrara la puerta y era portador de otro cigarrillo, es coautor del asesinato. El juez apoya esta afirmación, además, en la actitud del acusado durante el crimen, que “permaneció en el interior del cajero sonriendo y riendo”.
Los hechos sucedieron el 16 de diciembre de 2005, cuando presuntamente los tres jóvenes increparon, lanzaron varios objetos y quemaron a la indigente, que dormÃa en un cajero del barrio de Sant Gervasi. Rosario Endrinal murió 24 horas después a causa de las quemaduras de segundo y tercer grados que tenÃa en el 70% del cuerpo.
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